sábado, 1 de diciembre de 2012

Capítulo 2

Al entrar no había nadie, al parecer estaría sola un rato...De pronto, llegó un mensaje a mi teléfono:
*'______olvidé decirte que Harry trabaja, por lo que llega un poco tarde a casa.-Mamá'*
Claro...recién eran las 16:45, tenía tiempo como para conocer la casa. Comencé a caminar lentamente por la sala del lugar. Era una casa muy hermosa.
-Usted debe ser la señorita ______...-Dijo una mujer haciendo que llegara a saltar del susto.
-¿Ah? Sí, sí, soy yo...Y usted, ¿quién es?
-Yo soy Annie, la criada.-Me dijo sonriente.-¿Quiere que la ayude con su equipaje?
-No, no, gracias, luego yo lo subo...No se preocupe, y tráteme de tu.
-Ok...Entonces ______, un gusto de conocerte.
-Igualmente Annie.
-Cuando quieras ir a conocer tu cuarto, me avisas y yo te llevaré.
-Muy bien, gracias.
Ella se fue y yo seguí observando la casa. Luego de un rato fui a decirle que quería conocer mi nueva habitación, así que fui a buscarla para que me ayudara. Subimos y entramos a un hermoso cuarto, era color morado, muy amplio.
-¡Wow! ¿Esto es para mí?
-Sí.
-¡Muchísimas gracias!.-La abracé.
-Ok, ok...El señor Harry no tarda, cuando el llegue, debe bajar a cenar.
-Bien.
Salió de la habitación y yo me quedé observándolo impresionada. Era muy bonito. Luego de un rato, Annie volvió.
-______, debes bajar a cenar, Harry ya llegó.
-Ok Annie, voy en seguida.
Bajé y allí estaba. Era bastante distinto a la impresión que yo tenía de él, me lo imaginaba nerd, formal, aburrido. Pero no, era muy guapo de hecho, tenía rulos castaños, ojos verdes profundos y un tono de piel neutro.
-Hola, tu debes ser... ¿______?
-Sí, soy yo, ¿tú eres Harry?.-Pregunté terminando de bajar las escaleras.
-Sí, un gusto.-Dijo estirando su mano para que yo la tomara.
-Igualmente.
Era muy educado, y eso que sólo era un año mayor que yo. Yo tengo 17 y el 18, no es mucha la diferencia, pero él es muy maduro.
-Vamos a cenar, hay que conocernos.
-Sí, vamos.
*Narra Harry*
Caminamos hasta la cocina, nos sentamos y Annie nos sirvió la comida. Debo aceptar que ______ es bastante guapa, pero es prácticamente mi hermana, no podía fijarme en ella.
-Bien _____...Para venir a vivir aquí, tu madre me dijo que te diera unas instrucciones.-Dije serio, no quería parecer un niño. Soy muy inmaduro y no quería que ella tuviera una mala impresión de mí. 
-Ok, dime.-Sonó relajada, eso me gustaba.
-En una semana comienzas las clases en tu nueva escuela, tu madre me dijo que debía llevarte y que no había cambios, debemos cumplirlo. Además, no puedes salir hasta después de las 20:30, dice que es peligroso. Y mañana, iremos a conocer a mis amigos y amigas, así sociabilizas.-Debía ser serio, era como su hermano mayor, me debía respeto.
-¡¿Qué?! Tengo 17 años, no necesito que me vayan a dejar a la escuela.
-Pero eso dijo tu madre, y hay que cumplirlo, te guste o no.
-Pues, haz lo que quieras.-Se paró enojada de su asiento y se fue. No me quedaría allí, tenía que respetarme.
*Narra _____*
¿Cómo que Harry me iría a dejar a la escuela? No soy una niña, no lo necesito. No llevo ni un día aquí y ya lo odio.
-_____...-Dijo caminando detrás de mi en las escaleras.
-¿Qué?
-Si tu madre dijo que debíamos cumplirlo, hay que hacerlo.
-Pero es que no puede tratarme como una niña. ¡Tengo 17 años!
-Lo sé. Pero quieras o no, iré a dejarte a la escuela.
-Agh...
Seguí caminando hasta el cuarto furiosa. Ya no soy una niña, no puede tratarme como tal. Entré y cerré la puerta. 
-_____, ¿podrías abrir la puerta y comportarte como quién dices ser?
-¿Quién se supone que digo ser?.-Hablábamos a través de la puerta.
-Un adulto.
-Ok...-Abrí la puerta lentamente.
-Esto no es lo que debiera habr pasado. Debíamos tener un buen comienzo...
-El problema es que con tu odiosa actitud de chico maduro, no se puede.
-¿O sea que quieres que me comporte como un niño?
-No, pero eres muy...aburrido como para ser un chico de apenas 18 años.
-Entonces...¿Te gustaría esto?.-Me tomó por la cintura y me acercó a él.
-Harry...No me refería a eso...
-¿Te pongo nerviosa?
-N-no.
Estábamos muy cerca, él tenía sus fuertes manos al rededor de mi cintura y yo tenía las mías sobre sus hombros, pero en una posición desafiante.
*Narra Harry*
No sé qué me ocurre, yo... se supone que debo comportarme como un adulto, pero es que ella es tan... ¡Ah! No sé, necesito pensar.
-Duérmete.-Dije soltándola.
-Pues, para allá iba.
-Mañana iremos después de almuerzo a conocer a mis amigos.
-Bien...
Sentía su odio hacia mí. Pero soy sólo un chico de 18 años, tan o incluso más inmaduro que ella. Debía comportarme lo mejor posible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario