sábado, 29 de diciembre de 2012

Capítulo 8

*Narra ______*
Harry daba pequeños y suaves masajes a mi lengua con la suya, me hacía estremecer. Acariciaba mis mejillas por debajo de mi cabello tiernamente, y yo tenía mis manos en sus caderas. La verdad, estaba muy cómoda en ese momento. Pero no sabría qué pasaría después de este beso, ¿qué haría?. Nos separamos por la falta de aire, él me miraba a los ojos, era como si ambos estuviéramos perdidos en los ojos del otro.
-Eh...-Dijo cambiando bruscamente su mirada hacia la madera del muelle. Yo también lo hice, así ambos quedamos mirando nerviosamente hacia abajo.
Demasiada incomodidad entre ambos. Ninguno sabía qué hacer ni qué decir. ¿Salir corriendo? No. Claro que no, sería patético. ¿Decirle lo que sentí? Mucho menos. ¿Y si no había sentido lo mismo? No, claro que no. Opción descartada. Primero, me pondría de pié. Pero sin caminar, si lo hiciera pensaría que estoy escapando. Y no niego que quería hacerlo, pero no llegaría a ese nivel de cobardía. Ok, dije para mis adentros. Cerré mis ojos, apoyé mis manos en el muelle y me puse de pié. Noté que Harry había levantado la mirada, pero volvió a bajarla. Estaba nerviosa. ¿Qué podía hacer? Al parecer, él estaba igual de nervioso que yo. Estaba parada, movía levemente mis pies por los nervios y Harry sólo miraba el suelo. ¿Qué hacer? Me volvía a preguntar. Miraba el paisaje de al rededor y no encontraba nada. Incómoda. Nerviosa. Indecisa. Pensativa. Debía hacer algo, no podía quedarme así.
-Harry...-¿Alivio al hablar? No. No sabría qué decir luego.
-¿Qué?.-Me miró hacia arriba rápidamente. Como si hubiera estado esperando a que yo dijera algo y no fuera él el que tuviera que hacerlo.
*Narra Harry*
No es que esperara a que ella hablara en medio de la incomodidad, pero si lo hacía yo, no sabría que decir. Quizás sería una estupidez. De seguro ella no había sentido lo mismo que yo. Por favor Harry, fue sólo un beso. Un simple beso.
-¿Quieres que...vayamos a casa? Es tarde y...
-Sí, mejor, vamos.-Sabía que sería incómodo. Pero ni modo, no nos quedaríamos lo que resta del día en ese lugar.
Me puse de pié, la miré hacia abajo, pues era más baja que yo, eso era tierno, y comenzamos a caminar. Ambos estábamos incómodos. No hablábamos. No nos mirábamos. El beso fue...Exquisito, no puedo negarlo. Pero la causa de que nuevamente ambos estemos incómodos. Por Dios, no sé qué me pasa con ______. Es prácticamente mi hermana menor. No podemos estarnos besando cada vez que se nos dé la gana. No es bueno. O sea, no me refiero a que no me gusten, todo lo contrario, me encantan; pero no lo sé. No podría pasar a nada más, en algún momento nuestros padres llegarán y listo, será el fin de todo. ¿Qué pasa si seguimos así, y nos terminamos enamorando? Eso no es imposible. Me siento muy atraído por ella, y no me extrañaría estar enamorado. Pero... No sé... No sé nada. Llegamos a la casa y entramos. Annie estaba ahí.
-¿Dónde estaban ustedes dos?.-Preguntó. Era como mi segunda madre. Miró nuestros rojizos labios, pero no dijo nada.
-Yo fui al muelle, y luego llegó Harry. Pero por casualidad. Y luego...-Estaba nerviosa. No le diría a Annie lo del beso, obviamente.
-Nos vinimos.-La ayudé. Me miró como con cara de "¿No le diremos?". Yo negué disimuladamente con la cabeza.
-Bien jovencitos...Hoy es sábado, así que mañana tienes que comenzar a arreglar tus cosas para la escuela ______. Y tu Harry, debes arreglar tu horario para tener tiempo de ir a dejarla y a buscarla.
Noté la mirada de ______. Me miró enojada. Pero ¿qué podía hacer yo? No había nada que hacer, debía cumplir las órdenes que me habían dejado. Se despidió y subió por las escaleras. Yo hice lo mismo. Llegamos a la habitación de ella y se volteó. Me miró nuevamente con desprecio y abrió la puerta del cuarto.
-______, espera.-Debía aclararle que no lo hacía por ser malo. No me gusta estar enojado con ella.
-¿Qué quieres?
-Pues, quiero decirte que...No me gusta estar enojado contigo. Pienso que no es lo correcto, yo no hago esto porque me guste estar enojado contigo, al contrario, no me gusta. Pero si no cumplo las órdenes, luego se enojarán conmigo, y tampoco quiero eso. Tengo más que claro que no eres una niña y que no hace falta que lo haga, pero tu madre dijo...
-¡Ya sé lo que dijo mi madre! Y no estoy enojada, es sólo que...No sé, considero que no es necesario. Tengo 17 años, no pueden estar llevándome a la escuela -miró hacia abajo. Se veía muy tierna.
-Mira, te propongo algo. Te iré a dejar los primeros días, y cuando finalmente hagas amigos, te puedes venir con ellos -era una solución lógica, y la única que le podía dar. No quiero que haga como que no existo, sólo porque la llevo a la escuela.
-Bien. Pero debes cumplirlo.
-Claro que lo haré.-Rodeé sus hombros con mis brazos y besé su cabello.-Ahora, duérmete. Mañana hay muchas cosas que hacer.
-Bien.-Me sonrió, besó mi mejilla como si fuera una niña pequeña y cerró la puerta.
Amaba que fuera tan increíblemente tierna. Cerré mis ojos y caminé hasta mi habitación. Mañana sería un largo día.
*Narra _______*
No culpo a Harry, es notorio que no es su intención hacerme enojar. Culpo a mi madre, ¿por qué tiene que ser tan sobreprotectora conmigo?. Me enfurece eso de ella. Además, Harry me ofrece soluciones, y ni modo, si no hay más, tengo que aceptarlas. Me recosté tras un largo día de pensamientos, incomodidad y nerviosismo, y me dormí profundamente.

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