sábado, 29 de diciembre de 2012

Capítulo 7

*Narra ______*
Por más que buscaba la razón de mi extraño comportamiento frente a una persona que es prácticamente mi hermano, no la encontraba. De pronto, sentí unas grandes manos sobre mis ojos.
-¿Quién soy?.-Preguntó. Era obvio.
-Pues...No sé, quizás...¿La única persona que conozco en este país? Harry...-Dije sarcástica.
Ambos reímos y él se sentó junto a mí. Su risa era realmente hermosa.
-¿Cómo supiste que era yo?.-Más que estúpida su pregunta.
-Harry, además de Annie, eres la única persona que conozco aquí.
-Ohh, entiendo...Y ¿qué haces aquí tan sola?.-Preguntó mirando mi cabello. Sentí nervios.
-Nada...Sólo pensaba. ¿Y tú?
-¿Yo qué?
-¿Qué haces aquí?
-Lo mismo que tú. Y pues, para eso siempre vengo hasta aquí.
-Te entiendo, este lugar es realmente hermoso.
*Narra Harry*
Mientras hablábamos no podía dejar de admirar a _______. Era hermosa, y cuando oí su risa...Fue algo inexplicable. Ella me hace sentir cosas que nunca nadie había hecho.
-¿Harry? ¿Me oíste?
-No, me distraje, perdón...¿Qué decías?
-Que en mi país yo también tenía un lugar al que siempre iba.
-¿En serio? ¿Y era una especie de paisaje o algo así?
-Era algo parecido a esto. Un lago, pero no tenía muelle, me sentaba en la orilla y dejaba que el agua tocara la punta de mis pies. Era relajante.-No pude evitar imaginarla en ese lugar.
-Debe haber sido un lugar muy bonito...¿Te podría hacer una pregunta?
-Claro, dime.-Me dedicó una dulce sonrisa.
Buscaba la forma de decirlo lo más delicadamente posible.
-Escuché un par de veces a tu madre hablando con mi padre, y quisiera preguntarte...¿Qué fue lo que le pasó a tu padre? Digo, si es que se puede saber, claro.
-Mi padre...Él murió.-Noté que una lágrima cayó por su mejilla, pero rápidamente la sequé con mi dedo.
-Oh, lo siento mucho...No debí haberlo mencionado. Perdón.-Me sentía mal por haber preguntado.
-No tienes de qué preocuparte, fue hace mucho tiempo.-Dijo sonriendo, pero aún con los ojos cristalizados.-Hace once años, exactamente.
-Igualmente, no debí haber preguntado. Yo y mis tontas preguntas.-Siempre he sido curioso, a veces es bueno, pero en momentos como este, lo odiaba.
-No son tontas, cualquiera puede preguntar lo que quiera. Es sólo que al recordarlo... Es que él era tan bueno...-Comenzó a llorar. No sabía que hacer. Sólo tendí a rodearla fuertemente con mis brazos. Ella apoyó su cabeza en mi pecho y yo puse la mía sobre ésta. Besé su cabeza, y se separó de mí.
-¿Estás bien? -Estaba preocupado.
-Sí, no te preocupes...-Dijo sonriente, secando restos de lágrimas de sus mejillas. A pesar de todo, siempre sonreía. Amaba eso.
No pude contener mis ganas de besarla. Así que tomé sus mejillas y lentamente nos fuimos acercando, hasta unir nuestras bocas en un beso. Sus labios eran suaves y cálidos. Nuestras lenguas por primera vez, tomaron contacto. Sentía...No lo sé, sentía...¿Cosquillas en el estómago?

No hay comentarios:

Publicar un comentario